viernes, 14 de noviembre de 2008

Divagando

Los cambios que ocurren de forma muy gradual nos pueden llegar a confundir, podemos perder la perspectiva, acostumbrandonos al cambio a medida que se produce... y no llegar a verlo. Es como mirarse cada día en el espejo, no se aprecian cambios respecto a ayer, pero luego ves una foto de hace diez años y te das cuenta de lo mucho que has cambiado.

Hay gente que pierde la visión tan poco a poco que llegan a quedarse ciegos sin darse cuenta.

¿Y que pasa en el momento en que algo sacude tu vida y de repente te das cuenta de que has quedado ciego?, todo lo que ves no es mas que una sombra emborronada de la realidad.

Yo creía tener muy claro de donde vengo y hacia donde iba, pero descubro que estoy ciego. Soy incapaz de ver lo que tengo alrededor.

Y eso me lleva a cometer los mismos errores que otros cometieron antes que yo, a repetir patrones, conductas y eso me lleva a convertirme en alguien a quien he odiado durante mucho tiempo.

¿Como puedo ser de otra manera si el modelo que he tenido ha sido un pésimo ejemplo? ¿como puedo ser un buen padre si no se que es un buen padre?

Quizá si tenía muy claro el tipo de padre que no quería ser, pero resulta que no puedo evitarlo, por que no conozco otra manera de ser padre.

He ido perdiendo la vista tan poco a poco que no me he dado cuenta de que no veo nada. Tengo tan mala memoria por que he decidido no recordar.

No puedo volver a empezar desde cero, pero quizá pueda reinventarme a mi mismo.

3 comentarios:

David dijo...

Gran reflexión. Todos llegamos a ella en algún momento de nuestra vida, o varias veces ;-).
Lo de ser padre es la responsabilidad más grande que hay, pero que si te lo tomas con demasiada seriedad, puedes conseguir el efecto contrario. A cada hijo hay que educarle de una manera diferente para que vaya por el buen camino.
Yo estoy como tú, mi padre era un buen padre, pero nunca estuvo ahí, aunque eso sí, cuando estuvo, lo hizo lo mejor que supo, si se tiene en cuenta que fue un hijo explotado y maltratado. Aunque a más de un niño malcriado actual le vendría bien, siempre hay que tener un equilibrio.
Como siempre, seguiremos aprendiendo y tropezando por el camino. Un abrazo.

Por cierto, tal vez me acerque a Castellón un año de estos, ¿cuál es tu correo electrónico?

Josemanu dijo...

Gracias David, tu comprensión me hace sentirme un poco menos solo.

Mira mi perfil, en el está mi correo. Si vienes por Castellón aquí tienes un amigo.

Un abrazo.

stanis_f_92 dijo...

ke guapo!!!